Lo primero que vamos a hacer va a ser la crema de champiñones, para esto picaremos la cebolla muy fina, la echaremos a la sartén con un poco de aceite.
Cuando esta empiece a dorar añadimos los champiñones bien picaditos, todo esto lo rehogaremos, para después añadir la sal, la pimienta y el coñac, para después añadir la nata para que espese nuestra crema de champiñones.
Ahora toca ponernos con la carne, le quitamos al solomillo el sobrante (la telilla y los nervios), una vez esté hecho salpimentamos bien.
Ponemos en una sartén un poco de aceite a fuego lento, y echamos el solomillo, una vez esté hecho lo envolvemos en papel albal, intentando que quede lo más cerrado posible.
Ahora vamos a poner en una superficie plana 4 capas de film de plástico, encima de eso pondremos una loncha de jamón que cubra bien el tamaño del solomillo, las lonchas deberán de solaparse unas encima de otras.
Esparcimos nuestra crema de champiñones por encima del jamón.
Ahora pondremos el solomillo encima, al que untaremos de paté.
Nos toca cerrar en solomillo, para que quede en forma de rollo, para ello, nos tendremos que ayudar del plástico y lo iremos cerrando.
Una vez esté cerrado lo dejaremos un rato en la nevera, o un periodo corto en el congelador, con 15 minutos bastará.
Precalentamos el horno a 180 º
Nos vamos a poner con el hojaldre, lo extendemos, le quitamos el plástico a la carne y procedemos a enrollarlo, una vez esté listo lo pintamos con huevo batido (Es normal que nos sobre hojaldre, lo recortaremos y lo usaremos para otra receta)
Lo meteremos unos 20 minutos en el horno y cuando acabe ya tendremos listo nuestro solomillo Wellington