Lo primero que tenemos saber es si nuestra merluza es fresca o congelada, si fuera congelada, la tendríamos que dejar el día antes en la nevera, para que se descongele, una vez descongelada la rociaremos con un poco de limón y seguiríamos la receta.
Si fuera fresca no hace falta rociarla con limón, tanto si es congelada o si no, los siguientes pasos son los mismos.
Aclarado esto vamos a empezar, lo primero será tener a mano todos los ingredientes, pondremos una sartén con aceite a calentar, en un bol echaremos los dos huevos batidos y en un recipiente pondremos harina.
Cuando esté el aceite caliente podemos empezar a trabajar, iremos pasando los filetes de merluza, primero por la harina y después por el huevo batido, después pasa directamente a la sartén, dandole vuelta y vuelta para que se fría por ambos lados.
Esto lo haremos con cada filete, una vez estén todos, los ponemos en una fuente con un poco de limón.